Encíclica sobre la ecología

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Cáritas

Cáritas parroquial les ofrece el listado de las ofertas de empleo que son facilitadas por Cáritas diocesana.
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Cáritas parroquial de San Juan Crisóstomo



La Iglesia ayuda



- Me gustaría saber qué tengo que hacer para recibir ayuda de alimentos de la Iglesia...

- ... soy de otra religión ¿me puede ayudar la Iglesia? ...

- ¿Me puede pagar la Iglesia todos los meses la hipoteca de 1.000 euros?

- No soy muy creyente... yo creo en Dios pero no creo en los curas... ¿Me puede ayudar la Iglesia estando yo en estas condiciones...?

- Reconozco que siempre he hablado muy mal de la Iglesia y ahora que tengo necesidad yo y mi familia tengo que recurrir a Cáritas de mi parroquia. ¿Me pueden ayudar?

- Soy católica no practicante... ¿Para recibir ayuda de la Iglesia hace falta ser católico practicante...?

- Nunca he puesto la X para la Iglesia en la declaración de la renta... ¿Me darán ayuda si voy al grupo de Cáritas de mi parroquia...?



Para recibir ayuda de la Iglesia católica lo primero que tiene que hacer es ponerse en contacto con el GRUPO DE CÁRITAS de su parroquia (grupo de Cáritas parroquial). Póngase en contacto con su parroquia para que le indiquen cuál es el día y hora de acogida del grupo de Cáritas parroquial. No le dé ninguna vergüenza en acudir. Las personas que le atenderán intentarán ser lo más sensibles y delicadas con usted y su situación personal. Las personas de los grupos de Cáritas parroquial no son empleados, son voluntarios que estarán muy interesados y preocupados por ayudarle lo mejor posible a Vd. y a los suyos.

La señas de todas las parroquias de nuestra diócesis las tiene en la secciónParroquias-Iglesias 



Una vez que llegue al grupo de Cáritas parroquial se le solicitará documentación sobre su actual situación económica. También es bastante probable que le envíen a los servicios sociales de su zona de residencia. Esto se hace para prevenir que se puedan dar ayudas a personas que no lo necesitan. Acudir a los servicios sociales supone además que puede estudiarse su caso para recibir alguna otra ayuda o subvención.



En el grupo de Cáritas parroquial a nadie se le pregunta sobre su religión, ni tan siquiera si son o no son creyentes... Tampoco se tiene en cuenta (ni le van a preguntar nunca) sobre su condición sexual, política, o civil, así como otros elementos no necesarios para conocer la realidad económica de la persona que solicita ayuda.

En muchas parroquias católicas personas de otras religiones reciben ayuda en las mismas condiciones que los católicos necesitados.



Las ayudas que le pueden dar dependen de los propios recursos y necesidades de cada parroquia. Cada parroquia establece los canales de apoyo más necesarios para sus fieles y personas que acudan a ella. Lógicamente, ninguna parroquia puede afrontar el pago mensual de hipotecas ya que ello impediría la ayuda más urgente a otras personas necesitadas.


COMUNICADO DE CÁRITAS








1.    En nuestra parroquia atendemos actualmente a 6 familias, compuestas por 13 miembros. Queremos recordarles que pueden traernos alimentos no perecederos, especialmente para este mes, cuya entrega será el próximo día 24 de noviembre, necesitamos judías, garbanzos y lentejas.

2.    El importe de la colecta del último mes ascendió a 240,50 euros, de los cuales 96,20 fueron para nuestra parroquia.


Saludos y gracias.

Gesto de Cáritas parroquial en favor de los sin techo de 2015
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Crece el apoyo de voluntarios y donantes a Cáritas a nivel nacional a la vez que lo hace el empobrecimiento y la desigualdad social

Los datos aportados por la Memoria 2012 de Cáritas y el VIII Informe de la Realidad Social (ORS) muestran un escenario de luces y sombras. A esta realidad se han referido esta mañana en Madrid, durante el acto de presentación de ambos documentos, el obispo responsable de Cáritas en la CEPS (Comisión Episcopal de Pastoral Social), monseñor Alfonso Milián; y el presidente y secretario general de Cáritas Española, Rafael del Río y Sebastián Mora, respectivamente.
Por una parte, el apoyo social a Cáritas en todo el país sigue subiendo, como demuestra el número de 70.229 voluntarios que durante 2012 (un 9,3% con relación a 2011) participaron en las acciones de lucha contra la pobreza desarrolladas en todo el país por las 70 Cáritas Diocesanas y las más de 6.000 Cáritas Parroquiales que integran la Confederación. Esa tendencia es similar a la que refleja la evolución de los recursos invertidos, que ascendieron a 276.272.706 euros durante el último año, lo que supone un aumento de 25,5 millones de euros (10,2%) con relación a 2011.
Pero, por otra parte, el VIII Informe del ORS de Cáritas constata la existencia en España de situaciones y hechos que indican un creciente empobrecimiento de la sociedad y el aumento del riesgo de fractura social. Más allá de la coyuntura de la crisis, este deterioro está consolidando una nueva estructura social donde crece la espiral de la escasez y el espacio de la vulnerabilidad.

Cinco millones de personas acompañadas
La respuesta de la sociedad a este incremento de la desigualdad se refleja en los datos recogidos en la Memoria anual de Cáritas. Así, de los 276 millones de euros invertidos en 2012, casi 194 millones (el 70,20% del total de recursos) proceden de aportaciones privadas, lo que supone un incremento de 27,7 millones de euros con relación al ejercicio anterior. Los fondos públicos manejados por Cáritas ascendieron a 83,3 millones de euros (29,80% del total).
Gracias al trabajo gratuito de los 70.000 voluntarios y la actividad de 4.253 personas contratadas, Cáritas ha podido aportar soluciones y oportunidades a las personas más expuestas a la pobreza. En 2012, la red parroquial y diocesana de la Confederación Cáritas construyó oportunidades y procesos para 4.929.361 personas en situación de mayor exclusión social. De ellas, 1.904.737 fueron acompañadas en España y 3.024.624 en los países del Sur.
Los mayores esfuerzos dedicados por la Confederación a reducir el impacto de la precariedad como consecuencia de la crisis se destinaron, en la misma línea de prioridades de los últimos años, a programas como los de Empleo e inserción laboral (25 millones € invertidos), Vivienda (5,8 millones €) o Acogida y atención primaria (60,6 millones €).
Además, durante 2012 Cáritas reforzó su acciones para las personas más vulnerables, como Mayores (32,8 millones €), Personas Sin Hogar (22,4 millones €), Infancia (12 millones €), Familia (10,7 millones €), Inmigrantes (7,2 millones €), entre otros.
Este compromiso de Cáritas con las víctimas de la pobreza se ha llevado a cabo por encima de las fronteras, al destinar 29,4 millones de euros en 2012 a proyectos de cooperación internacional.
Aunque los recursos manejados el último año han crecido por encima del 10%, Cáritas ha conseguido mantener los mismos niveles de máxima austeridad de los últimos cinco años, al destinar a gastos de gestión y administración sólo 6,7 céntimos de cada euro invertido.

Constataciones del VIII Informe del ORS
El VIII Informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas, presentado de manera simultánea a la Memoria anual de actividades, permite conocer, a la luz de la propia experiencia de trabajo de los servicios de Acogida y Atención primara de Cáritas en todo el país, cuál es la situación social del momento actual.
Según se recoge en su resumen ejecutivo, las constataciones más relevantes del Informe son las siguientes:
1. Nuestro modelo económico se caracteriza por el comportamiento “contracíclico” de la desigualdad en la renta, que aumenta en etapas de recesión, pero que no reduce las diferencias cuando se registra expansión económica.
2. En los últimos años se ha producido un descenso de la renta media, lo que supone un proceso de empobrecimiento de nuestra sociedad, que afecta especialmente a las personas y familias más vulnerables.
3. La pobreza severa (con menos de 307 € al mes) alcanza ya a 3 millones de personas, el doble de los que estaban en esta situación antes de la crisis).
4. Asistimos al aumento de la cronicidad, constatado en el incremento de los parados de larga duración, especialmente el grupo de mayores de 50 años, y en el hecho de que una de cada tres personas atendidas en Cáritas lleva más de tres años demandando ayuda. Esta situación afecta también a las relaciones sociales y al horizonte vital de las personas.
5. Se incrementa la desigualdad en España, con el valor más elevado de toda Europa: el 20% de la población más rica concentra 7,5 más riqueza que el 20% más pobre.
6. Está tendencia corre el riesgo de verse incrementada por el elevado nivel de desempleo; la pérdida de capacidad adquisitiva de la población (descenso de la renta media desde 2007 en torno a un 4% y aumento de los precios en torno al 10%); y el debilitamiento de las políticas sociales y el recorte progresivo de derechos.
7. Existen necesidades básicas (alimentación, gastos relativos a la vivienda, ropa y calzado…) que no están cubiertas desde nuestro modelo de bienestar.
8. Aquellas personas cuya situación les impide cubrir por sus propios medios estas necesidades, se ven obligadas a acudir a la familia o a entidades sociales de carácter privado en busca de ayuda.
9. Asistimos al riesgo de desbordamiento de la función protectora de la red familiar la familia, que sigue siendo la primera estrategia de supervivencia para hacer frente al impacto de la crisis.
10. La desprotección social de las personas y familias más vulnerables está agravada al restringirse las condiciones de acceso a derechos como la sanidad, la educación, los servicios sociales y la dependencia.
11. Diversos cambios en las políticas sociales tiene consecuencias negativas directas sobre las personas más vulnerables, como el cambio en el sistema de prestaciones sanitarias y grado de cobertura, la modificación de los requerimientos administrativos para el acceso a las prestaciones, o la difícil adaptación de los servicios sociales a las nuevas realidades que ofrece la coyuntura de crisis.
12. Aunque los primeros efectos de la crisis económica se amortiguaron por las prestaciones por desempleo y el apoyo de las familias, el agotamiento de las ayudas económicas, la prolongación de las situaciones de desempleo, las políticas de ajuste y sus recortes, unido a las dificultades en las familias, han creado un caldo de cultivo para la irrupción de una segunda oleada de empobrecimiento y exclusión social con efectos más intensos.
13. Desde que se inició la crisis, Cáritas ha triplicado tanto el número de personas atendidas, hasta alcanzar la cifra de 1.300.914 personas en el año 2012, como el volumen de recursos destinados a ayudas económicas directas a las familias, que fueron de 44 millones de euros el año pasado.
14. Respecto al perfil de las personas acompañadas en Cáritas, las mujeres siguen siendo el rostro más visible de las situaciones de pobreza y exclusión. Se registra, además, un elevado número de desempleados, que han pasado de ser “recientes” –al inicio de la crisis– a ser de larga duración en este momento de consolidación de la estructura, así como los casos de parejas jóvenes (de entre 20 y 40 años de edad) con hijos, la mujeres solas con familiares a su cargo, las personas donde la intensidad laboral del hogar es muy baja y los ciudadanos extracomunitarios.